Hablando de enrrollarme no hace mucho me levante de la cama temprano y me apetecía coger la bicicleta, ni corto ni perezoso me puse el casco, mi botella de agua fresquita y como no mi cronómetro.
Salí a la calle y me propuse ir a Montserrat desde la puerta de mi casa ( Martorell ). Sólo empezar el camino por la Nacional, tenía las piernas un poco cansadas, ya que el día anterior había salido a correr 10 km.
Aún siendo agosto, al haberme levantado temprano no hacía mucho calor. La verdad que es una gozada, he pasado muchas veces por este camino en coche y el hecho de ir en bicicleta, todo se ve más bonito, sientes los pájaros, el río, buff ( eres parte de la montaña ).
Hay muchos ciclistas por la carretera, todos nos saludamos como si nos conociéramos de toda la vida. Más que un saludo es un respeto y símbolo de admiración ( por estas personas, que tienen ese ánimo para levantarse de la cama y hacer un poco de deporte ).
Para mi asombro, me encuentro con 4 corredores por el arcén y todos de media edad ( ole sus.... ), supongo que están entrenando para alguna carrera se les veía bastante profesionales.
Por fin he llegado a los pies de montserrat ( Monistrol de Montserrat ), llevo unos 20 Km y encima hace un poco de viento, que eso dificulta bastante el recorrido. Decido pararme antes de empezar la subida, bebo un buen trago de agua y se me para un ciclista y en un momento me cuenta su vida entera. Pobre hombre me supo muy mal, me contaba quien era, que había corrido con los grandes, sus trofeos, todos sus logros y que a su edad de 62 años estaba como un roble. Yo le escuchaba muy atentamente y le felicitaba, pero también le comente que no conocía mucho el mundillo del ciclismo ya que soy corredor y esto de la bicicleta lo hago para complementar un poco.
Llegó el momento de la verdad ( subir y subir ), empecé la primera subida y ya sólo de pensar en que son 10km, me daba algo...
Mientras estoy subiendo bajan un montón de ciclistas a toda velocidad y te miran con una cara de felicidad enorme pero eso no es lo peor, si no que también me adelantan , yo que no puedo con mi alma y ellos chino chano..., también hay que decir que mi bicicleta es de montaña y pesa una burrada, y las de ellos son de carbono y carretera , así que yo tengo mas mérito.
Bueno, he llegado arriba pero no del tirón, 4 o 5 paraditas para refrescarme. Una vez arriba paro al lado de una caseta con barreras, dejo la bicicleta en el suelo ya me siento un ratito a mirar las vistas que son preciosas.
Ha llegado la hora de la felicidad de 10 minutos, me monto y salgo a toda castaña cuesta abajo.. Buf.. bajo en algunas rectas a 40 km/h y ahora soy yo el que tiene cara de felicidad. Pero duró poco ya que al llegar a Monistrol, tenía que volver a Martorell .
La vuelta fue brutal, estaba muy cansado, el viento me venía en contra, solo había una cosa que me daba fuerzas y era ese pedazo de desayuno que me iba a dar.
Bueno solo decir que llegué sano y salvo, con un tiempo de casi 4 horas y 60 km, me pegue mi desayuno enorme y el sofá fue mi mejor amigo el resto del día.