Hola chicos…han pasado unos cuantos meses des de mi último post y no ha sido por falta de ganas. Muchos han sido los días que me planteaba escribir, contaros cosillas y tal, y pensaba tal vez al día siguiente, tal vez cuando me sienta mejor, tal vez cuando haya algo bonito que contar…pero el tiempo iba pasando y nunca era un buen momento. Ahora tampoco es que lo sea (aunque hoy he tenido un día más o menos bueno), pero al menos ya se hacia donde dirigir mis pasos, y es por eso que ha llegado el día de contar donde estamos, a donde vamos, y de donde venimos. En este post que estoy escribiendo para contaros mi realidad, podré por fin liberarme un poco de esta pesada carga, con mis compañeros y amigos que me acompañarán a Sudáfrica, así como mis amigos del komando kanyero a quien tanto he tenido abandonados.
Como todo, esto, también tiene un principio y tengo que remontarme a él para que se entienda más el contexto actual. Era la primavera de 2023, preparaba Roma y de la nada empecé a tener problemas que no había tenido nunca en el Aquiles derecho. Milagrosamente en unos días…desaparecieron, pero fue el primer aviso. Luego llegué a Roma y fui feliz…Pasó el tiempo y no tuve noticias de esta problemática. Viajé a Atenas ese mismo año, en noviembre, y tras la mejor preparación de mi vida, volví a ser feliz en ese maratón. El tiempo fue pasando y no acababa de encontrarme cómodo del todo, sentía que no acaba de recuperarme de Atenas y cuando decidí ir al fisio, justo días antes volvió para quedarse, el dolor en el Aquiles derecho. Después de numerosas sesiones con el fisio, acabé en Medicina Deportiva, eco, y confirmación de tendinosis. Se me plantearon varias opciones, y elegí seguir siendo competitivo a corto plazo. Me hice 2 sesiones de infiltraciones con PRP (Plasma Rico en Plaquetas) y empecé a asumir el dolor como habitual y a convivir con él. Me dejaba hacer pero nunca desaparecía. Y así fui haciendo hasta llegar a Sydney 2024. Poco antes de la cita, las molestias se replicaron el izquierdo. No obstante pude competir bien y ambos pies me dieron tranquilidad ese día…pero ya nunca me abandonaría el dolor. Un mes después paré por dos meses, completé las 3 infiltraciones requeridas en pie izquierdo y derecho…y volví a intentarlo. Poco a poco recuperé, aunque ya no me veía con la alegría, con la felicidad de correr, era soportar el dolor y saber llevarlo. Llegué a NYC 2025 como pude, y pude salir más o menos victorioso del envite. Pero los problemas lejos de marchar, eran más persistentes, más constantes…aún puedo correr con decencia, pero camino con cojera, sin seguridad, el dolor es constante y no me deja nunca, salvo cuando duermo…
Amo correr y sentirme libre mientras corro, pero empezó a convertirse en una tortura para mí. Cada mañana me planteaba si me merecía la pena, si quería sufrir, y mi mente empezó a quebrarse. A veces calentaba y me volvía a casa o a veces incluso vestido, no quería salir. Los entrenamientos caían. Ya no salía mis cinco días, habían semanas de 4 de 3 o hasta de 2 días y cada semana era volver a empezar. Y llego el momento de preparar Capetown, pero ni ese estímulo fue suficiente. Es como un círculo vicioso en el que está el dolor y las molestias, esta mi mente, está mi forma y está la tecnología que por momentos no me acompañaba. Todo se relacionaba y lo sigue haciendo entre si, se retroalimentan. Muchos contratiempos hemos tenido también... y hasta la CDLA cerrada por la peste porcina. Me fui apartando de todos y de todo, porque el dolor mental, era peor que el físico. Ha sido como un proceso de duelo en el que he tenido que vivir y afrontar todas las etapas: Negación, Ira, Negociación, Depresión y Aceptación. Ahora creo que he llegado a la última etapa, la aceptación de la situación actual.
Pero en todos estos oscuros meses, pasaban cosas que me hacían mantener, aunque fuera efímeramente, la ilusión por seguir corriendo. Cuando menos lo esperaba, volví a recibir invitación para el campeonato del mundo por grupos de edad en Capetown. No lo merecía, por que no me lo gané con mis resultados, pero la organización me repescó por mi tiempo en NYC. Y por si fuera poco en cuestión de días recibí de la mismísima NYRR, una invitación para el el maratón de NYC 2026 (se cumplen 50 años). Dos invitaciones para 2 Majors en poco tiempo. Como para no sentirse ilusionado…Además en Capetown estará mi familia, con muchas ganas de vivir nuevas aventuras…Y que decir de la compañía de Óscar Bolorino o Luzma. Esas pequeñitas cosas, quieras o no, me han ido manteniendo, aunque cada día, cada entrenamiento, haya habido que gestionar emociones, fuerzas, dolores….Por que esa es otra, quizá no sea del todo consciente, pero es más que probable que no esté corriendo con la naturalidad de antes, con confianza, y eso me está llevando a tener problemas de sobrecargas, y dolores en zonas musculares, sobretodo de la pierna derecha. Un pinchazo/ calambre en el gemelo el día 1 de mayo, me hizo parar en un rodaje cualquiera, cuando llevaba 4 km. Tras visitar al fisio, hacer reposo, coger al bici de nuevo, llevo empalmados 5 días de bici + 3 de correr, encontrándome hoy quizá un poquito más feliz y con más confianza que en días anteriores.
Voy corto en todo, en preparación, en km, en confianza, en sensaciones…Llevo algo más de 800 km de preparación, un 60-65% de lo que solía hacer en una preparación y seguramente me mueva en esos términos en cuanto a otras prestaciones como ritmo, velocidad, resistencia…pero en una semana ya estaré allí y ahora mi prioridad es estar lo más sano posible y poder competir lo más dignamente posible, por mí, y por todos los que me quieren y creen en mí. No puedo hacer como si nada hubiera pasado y no puedo ir con la motivación y la energía de los últimos envites…pero no me he rendido y no he bajado los brazos. He perdido numerosas batallas, pero la guerra no…y como dice el dicho, recuerda que quien cojea, todavía camina. Tras aceptar cual es la situación, que es lo que nos espera, ahora, como ya he dicho, toca afrontar el Sanlam Capetown Marathon (Salida 8:05, Dorsal 1154), después, tengo un plan…
Durante todo este tiempo, le he dado muchas vueltas al proceso, y le hemos puesto diversos nombres, tendinitis insercional, tendinosis, tendinopatia…pero realmente lo que tenemos es un Sd. Haglund. Mis Aquiles, que siempre han estado y siguen estando bien, han crecido y son más gruesos producto de los años que llevan trabajando duro. Esa hipertrofia hace que roce con la parte posterior del calcáneo y eso genera el desgaste del tendón y la inflamación de las estructuras adyacentes como las bursas, lo que genera una tumoración objetivable a simple vista en el talón. Toda esa inflamación es la que genera el dolor. Y el dolor no es sólo por el roce, es al desarrollar el tendón su acción, tira de la inserción y genera el dolor. El dolor es fluctuante, nunca desaparece (salvo si no me muevo) y reacciona muy mal a partir de frío, por eso me cuesta caminar con normalidad, y mis compañeros, mis pacientes, mis familiares me ven cojear y me preguntan, lo que me ha llevado en ocasiones a conductas de evitación social. Pero un día tomé una decisión, tenía que pasar por el quirófano. Dos años de sufrimiento y el esfuerzo de todas las medidas no quirúrgicas, que no llegaron a ser definitivas, me habían abocado a esta decisión. En primer lugar me dirigí a mis compañeros de la Medicina Pública, pero tras hablarlo con el traumatólogo, decidí que la solución no se ajustaba a mi demanda. Me proponían una osteotomía de Zadek, que consiste en que se elimina una cuña de hueso del calcáneo con lo que cambiamos el ángulo del hueso y el tendón deja de rozar en él. Pero eso me iba a cambiar la biomecánica, la disposición del brazo palanca…es decir una buena técnica para quitar el dolor pero no, si el objetivo era seguir corriendo.
Así que investigué y busqué casos parecidos al mío en el máximo nivel. Y encontré, vaya que si encontré. Yo sabía que esto no me ha pasado ni me pasará a mi sólo, sino que muchos lo han sufrido y lo han podido resolver y seguir compitiendo al máximo nivel o seguir con sus carreras atléticas. En España el ejemplo más representativo es Fernando Carro, que decidió operarse los dos pies, aunque lo pasó fatal por lo incapacitante que es no disponer de tus piernas durante largo tiempo, la recuperación, rehabilitación…Pero volvió a su nivel y en ello está. Pero el espejo en que más me miro, tal vez sea Galen Rupp, el maratoniano americano, de sobras conocido por su nivel y marcas. Afectado en los dos pies decidió operarse tras Chicago 2018 (acabó 5º) y lo hizo sólo del pie izquierdo. El derecho no lo tocó y no le do problemas posteriormente, volviendo a su máximo nivel un año después. Es por eso que Galen es en quien me fijo, por que va a ser mi camino a seguir, salvo por que yo no soy élite y no tengo el acceso a lo que él tuvo en su RHB. Era obvio que estos atletas, y otros muchos, se habían operado con otras técnicas que no eran la osteotomía de Zadek. Mi investigación me llevó a descubrir ICATME (Institut Català de Traumatologia i Medicina de l’Esport) y dentro de su estructura, ICATpie (la unidad de Tobillo y pie), donde encontré al Dr. David Campillo, una referencia en la cirugía de tobillo y pie. Tras contarle mi caso y ver las pruebas y mi situación, se decidió la técnica quirúrgica, considerada Gold Standard para estas lesiones y en pacientes como yo, de alto nivel deportivo. Operaremos el izquierdo, que es el que está peor, el más doloroso y el más limitante. Y se hará con abordaje artroscópico, limar y eliminar la zona de roce y reforzar el tendón con transferencia FHL. Es decir eliminamos la zona de hueso que roza el tendón y todo lo que esté dañado y luego reforzamos el tendón con el tendón del flexor largo del dedo gordo del pie. A partir de ahí tocará recuperación , rehabilitación, readapatación…y tiempo por delante, pero voy a trabajar tan duro como un profesional y volver a la mejor versión que pueda dar de mí, pero sobretodo, a una que no esté limitada por el dolor…
Si hoy he querido explicaros todo esto, es por que en una semana me voy a Capetown y no quería irme sin que no se supiera que ha estado pasando conmigo en este tiempo. No sé exactamente lo que va a pasar allí, pero vamos a estar, y aunque sé, que sufriré, espero tener todavía algo de magia en mis piernas ese día…No prometo nada, pero lo voy a intentar. Esto será en día 24 de mayo. A mi vuelta, el día 2 de junio, visita con el anestesista, y el día 9 de junio, intervención. Tal como yo quería, tratarme tras el maratón. A partir de ahí, el día 10 me pondré a trabajar duro, con la idea de recuperarme bien, de volver a correr a principios del año que viene con regularidad…y con el sueño en el horizonte de un nuevo maratón…tal vez Shangai en diciembre de 2027…pero eso es soñar, de momento…
Ya no me enrollo más, que el que lo quiera leer se va a estar un buen rato, pero no acabaré sin decir que por supuesto, habrá crónica del maratón por que como dijo Freddy, “Show must go on”…