Bueno, pues por aquí estamos de nuevo. Mi último post era del 17 de junio, apenas 8 días de la intervención, y ya nos situamos en los 3 meses. Las cosas han cambiado mucho des de entonces. Ya hace mucho que dejamos la bota Walker atrás, y como habéis podido ver, le hemos puesto banda sonora a mi recuperación, je je je.

(un muy buen resumen)
Llevé esa bota 3 semanas, y tras ellas ya no tuve restricciones para el trabajo y la movilidad. He de decir, que a día de hoy han pasado 97 días de la intervención, de los cuales he dejado de trabajar en favor de mi vuelta en escasos 2. El resto he estado picando piedra. Cada vez trabajando más, a medida en que las sensaciones mejoraban y las indicaciones lo permitían.
Básicamente, siempre ha habido un trabajo de core de base, a diario, con abdominales, flexiones, lumbares, planchas, gomas y bandas elásticas…, a lo que poco a poco se fue incorporando el trabajo de fuerza específico sobre el tendón, con isometría, balanceos, zancadas, sentadilla búlgara… Posteriormente, ya en este mes, llegó el trabajo de impacto con los pogos, saltos a cajón, frenadas laterales, frontales…que vamos alternando. No han faltado las sesiones con el fisio, semanalmente, de nuevo tras agosto, donde trabajamos de manera intensa y más dirigida. También hace semanas que pudimos introducir el trabajo cardiovascular, con la bici, primero estática y ahora ya en carretera, sin levantarme del sillín, la natación o el aquarruning. Y ya digo, ahí estamos cada día.
Para acabar, también llevo trabajando más de 3 meses con el Compex, donde he ido escalando y perfeccionando su uso hasta el grado máximo. Empecé a modo de capilarización, para bombear sangre a los tejidos, pasé por el programa de atrofia, donde fui subiendo intensidades, y luego llegué al de hipertrofia, donde estuve unas semanas en ciclo1, luego en ciclo 2 y finalmente en ciclo 3. La clave en el compex es la buena colocación de los parches, el fijar bien las articulaciones, focalizar el trabajo en el músculo o grupo muscular a trabajar, y luego el remate, intensidad según tolerancia…Al principio ni me lo planteaba, lo veía quimérico, pero según google, mi tolerancia al dolor és bárbara y el reclutamiento de fibras máximo, así que cuando llegué en el ciclo 1 al máximo 999, en algún grupo muscular y pasé al ciclo 2, y llegué en todos, y ahora en ciclo 3 también, se puede decir que me he pasado la maquinita y que este trabajo ha llegado a su máximo y no le voy a sacar más partido. La fuerza muscular está a tope. Cada día hemos ido alternado grupos musculares para que hubiera tiempo adecuado de recuperación, tibial anterior, gemelos, cuádriceps, isquio (todo sobre pierna intervenida) y finalmente glúteos bilaterales. Tras esta semana, el Compex lo utilizaré otra manera, pues el trabajo bruto y duro, se ha cumplido con creces.
El próximo día 17, me hago una Resonancia de control sobre el tobillo operado y el próximo día 1de octubre, vuelvo a ICATPIE a control con el Dr. Campillo. Si todo está bien, me dará el OK para empezar a correr. Aún queda trabajo que hacer hasta entonces y vamos a seguir trabajando en ello. Después de la visita, si todo es correcto, quedará otro mundo por delante, con trabajo y actitud, espero seguir yendo hacia adelante como hasta ahora.
Por último, mi percepción. Estoy mucho mejor, es indudable, pero dolor cero, aún o existe, y eso es lo que más deseo…Eso si , no es el dolor pre-intervención, es la incomodidad, la molestia de un tendón intervenido y de otro, que se está reseteando para cumplir nuevas funciones tras la transferencia del FHL. Puedo y cumplo bien con el trabajo que hago y con el fisio lo demuestro, pero aún queda por hacer y para tener la confianza y la seguridad en el tendón operado nuevamente…pero ese día cada vez está más cerca…